La mujer que danzaba entre las mariposas
Años atrás, en un lugar lejano donde abundaba solo el amor y la esperanza, existió una tribu en las afueras de la Amazonia. Estos poseían una fuerte relación con la tierra y los animales que yacían a su alrededor. Cotidianamente se los veía descalzos caminando en manada hacia los amaneceres. Era como una especie de ritual que los había llamado, no saben bien cuando comenzaron a practicarlo, pero una vez que los rayos del sol se asomaban por los agujeros de sus chozas, salían sujetados de la mano para abrazar un nuevo día. “Surya Namaskar” decidieron nombrar a este amor incondicional que los convocaba a saludar al sol. Un día, contemplaron a lo lejos forasteros que se acercaban. Sus instintos no los engañaban, no buscaban nada bueno por allí. Los extranjeros se acercaban cada vez mas al pequeño hogar de la tribu. -Buenos días – proclamaron con su llegada. Venimos por parte del Rey Juan Pablo Tercero, nos han solicitado llevarlos a Londres para que adopten nuestras costumbres con el...